El desperdicio es indeseable: Una plataforma de control de calidad automatizada que puede mejorar significativamente el creciente problema del desperdicio a nivel mundial

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global waste problem | food waste

Did you know that more than 20% de las frutas y hortalizas frescas se pierden entre la cosecha y la venta minorista? El problema es más grande que el producto mismo, que de por sí ya es una realidad devastadora. Esto también está impactando fuertemente la escasez de agua, ya que se atribuye al desperdicio de alimentos un total del 6 % de las extracciones de aguas profundas.

¿Qué ocasiona el desperdicio de alimentos?

Para lograr avanzar en alguna dirección para solucionar el problema, debemos comenzar por reconocer sus causas. Demos una mirada a los principales responsables, en toda la cadena de suministro.

Métodos de cosecha anticuados: En muchos casos, el problema sucede desde las primeras etapas, en el campo mismo. Una razón de esto es que no hay una forma para evaluar con precisión la calidad antes de la cosecha, o en las plantas, a escala, y la otra, que el control de calidad es tanto manual como costoso, por lo que está fuera del alcance de agricultores con presupuestos limitados. Además, los datos de la norma de calidad objetivo son limitados en el punto de la cosecha.

Igualmente, muchas áreas también tienen el desafío adicional del mal clima, que dificulta determinar la causa raíz del desperdicio. Por ejemplo, en el África subsahariana, las pérdidas a nivel de las granjas pueden superar el 35 % de todos los cultivos.

Empaque y transporte: En el centro y sur de Asia, las pérdidas durante el transporte pueden llegar al 30% de la producción general, una cantidad de desperdicio inmensa. Como las frutas y hortalizas pueden ser transportadas varias veces, tomar diferentes rutas y pasar por numerosas manipulaciones, la capacidad de rastrear el producto en toda la cadena de suministro es limitada.

En cada traspaso, las frutas y hortalizas frescas pasan por un proceso de negociación, donde los precios se reducen, los alimentos se rechazan, y cierto porcentaje se desperdicia. Esto no solo ocasiona pérdidas innecesarias de frutas y hortalizas frescas, sino que dificulta a los interesados prever sus ingresos o ventas con anticipación.

Almacenamiento: Las pérdidas en el almacenamiento pueden llegar hasta el 50 %, especialmente si el proveedor de almacenes o almacenamiento no tiene acceso a empaques sellados herméticamente o lugares de almacenamiento adecuadamente refrigerados. Como el periodo de tiempo entre el campo y el almacenamiento puede ser de semanas, e incluso meses, estas cifras no sorprenden. Por supuesto, al final del periodo de almacenamiento, el producto fresco sufrirá otra negociación con el inspector del minorista o comprador.

Los interesados necesitan desesperadamente información adicional sobre la calidad real del producto, de lo contrario tienen que depender de las inspecciones subjetivas, que cambian de persona en persona y día a día, añadiendo exponencialmente al desperdicio creciente.

Expectativas del consumidor: No olvidemos las pérdidas a nivel del minorista y del consumidor. Por parte del minorista, los supermercados y tiendas de abarrotes se basan en las expectativas del consumidor, y el mito del «producto perfecto». Para mantenerse competitivas, esperan tener estanterías completamente llenas y una gran variedad de productos, muchos de los cuales nunca se venden.

Las investigaciones han demostrado que los consumidores subestiman lo que desperdician, que en Estados Unidos llega a ser hasta el 40 % de su suministro postcosecha.Sin embargo, la consciencia y la educación pueden hacer la diferencia. Tomando los ejemplos de Reino Unido y Dinamarca, 5 años de campañas de concienciación condujeron a una reducción del 20 % en el desperdicio de los hogares.

El momento perfecto para hacer un cambio

La Asamblea General de las Naciones Unidas ha nombrado al 2021 como el Año de las Frutas y Hortalizas, por lo que no hay mejor momento para afrontar estos desafíos y comenzar a utilizar la tecnología y la automatización para hacer una diferencia real. Así es como vemos las cosas.

Clarifruit es la primera solución de control de calidad completamente integral de su tipo, que puede reducir significativamente las pérdidas y desperdicio que sufren los interesados en toda la cadena de valor, desde el campo hasta el tenedor. Simplemente tomando una fotografía del producto en cuestión, con un dispositivo inteligente normal, cualquier persona puede beneficiarse de la información derivada de inteligencia artificial sobre la calidad de la fruta u hortaliza. Esto brinda datos oportunos, objetivos y consistentes que ayudan a responder la pregunta, «¿Cuánto vale este producto?». Esto a su vez cambia las renegociaciones de precio y la dependencia en la subjetividad e incertidumbre, tanto para el agricultor como en el ámbito de la logística y cadena de suministro.

Además, entre bastidores, Clarifruit ofrece una plataforma de gestión basada en la nube, que añade visibilidad y control al proceso de control de calidad. Las empresas pueden ver claramente dónde se ocasionan los rechazos y el desperdicio, ya sea en las etapas iniciales de la cosecha, en tránsito hacia los almacenes, durante el almacenamiento o para un tipo de producto específico. Con estos datos, los interesados puede hacer ajustes inteligentes, como cambiar de proveedor o añadir infraestructura adicional para mejorar el transporte o el manejo.

Hagamos la diferencia

El mundo tiene una gran necesidad de una herramienta escalable y automatizada que puede impactar verdaderamente el creciente problema global del desperdicio, abordando los desafíos especiales de cada etapa de la cadena de suministro. Clarifruit es esa herramienta. ¿Por qué no la prueba? Obtenga sus credenciales gratis aquí..

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